El Cabildo de Tenerife va a pedir que en la reforma de las directrices del turismo -Ley de Medidas Urgentes para la ordenación del turismo-, que tramita en la actualidad el Gobierno de Canarias, se incluya la posibilidad de demoler hoteles obsoletos en zonas urbanas para que en ese lugar haya equipamientos públicos, a cambio de permitir edificar nuevas camas de calidad.
El presidente de la Corporación tinerfeña, Ricardo Melchior, explicó que esta es una de las propuestas de la administración insular al proyecto de ley aprobado por el Ejecutivo autónomo y cuyo periodo de alegaciones finalizó hace algo más de una semana.
La propuesta se concreta en que cuando haya un centro hotelero obsoleto en una zona urbana en la que son necesarios otros equipamientos, como parques, se permita la demolición y se autorice la construcción de otro hotel con igual número de camas o superior siempre que sea de calidad, de cuatro o cinco estrellas, y se ceda a la administración pública el espacio que ocupaba la instalación.
Otro de los planteamientos realizados por el Cabildo de Tenerife es que cuando se renueve una instalación hotelera para subir de calidad y categoría, se pueda incrementar el número de camas si es necesario para la supervivencia del negocio.
En este sentido, desde el Cabildo se reclama que sean las propias corporaciones insulares las que resuelvan los planes sectoriales de ordenación.
Restauración
Además, la institución que preside Ricardo Melchior también ha presentado alegaciones al decreto del Gobierno de Canarias que regula la actividad turística de restauración y los establecimientos donde se desarrolla.
En este caso en concreto, el Cabildo tinerfeño reclama que se aclaren las diferencias entre bar, cafetería y restaurante, así como se exima a estos negocios de la autorización previa a la licencia de apertura.