La ocupación hotelera cayó en la oferta de la isla de Mallorca un 2,1% a lo largo del pasado mes de julio, situándose en el 92,1% de la oferta, frente al 94,2% que se alcanzó en el mismo periodo de 2007. Por lo que los empresarios del sector ya descartan la obtención de rentabilidad en la presente temporada, al menos en una proporción significativa.
Así lo expusieron, en declaraciones a Europa Press, fuentes de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), que precisaron que las zonas más afectadas por el descenso fueron Cala d'Or, que descendió un cinco% hasta alcanzar el 90% y, en menor medida, Cala Figuera y Capdepera. Mientras que en el resto de zonas se observó un comportamiento similar, con "ligeras caídas" en la ocupación.
En términos absolutos, la zona turística que registró una menor ocupación durante el pasado mes de julio fue la capital balear, con un 70%, exactamente la misma proporción que el año pasado. Por lo que se confirma como un núcleo de poca afluencia en uno de los meses álgidos de la temporada, a pesar de que incluye zonas 'clásicas' para el turismo internacional, como Playa de Palma
En cuanto a la ocupación acumulada desde enero, FEHM admitió que se encuentra "un poco por debajo" de la registrada en 2007, por lo que "habrá menos rentabilidad". Incluso si se registraran los mismos índices de ocupación que el año pasado, los beneficio finales seguirían siendo "bajos" a causa de la subida de los precios de los alimentos y de los combustibles, que repercuten en la cuenta de resultados hoteleros.
A este respecto, la Federación Hotelera mallorquina recordó que la mayoría de sus asociados firmó el año pasado, por estas fechas, los contratos de plazas hoteleras con los touroperadores nacionales e internacionales, aplicando en aquel momento un incremento en los precios de en torno al 3,5%, según el Índice de Precios al Consumo (IPC) de aquel entonces.
Sin embargo, la previsión de ese índice para agosto de este año es del 5,3%. Con lo cual, los beneficios obtenidos ya "serían menores" incluso si se consiguiera la plena ocupación de las camas. Lejos de eso, en julio se produjo el descenso antes citado, mientras que en junio se 'empató' con el pasado ejercicio, al situarse en un 83,2% de las plazas hoteleras ocupadas.